Sylvia Ordóñez Jones
Monterrey, Nuevo León, México
1956
Sylvia Ordóñez es una de las artistas contemporáneas más importantes del noreste de México. Nacida en Monterrey en 1956, es hija del reconocido pintor Efrén Ordóñez (1923-2018), pero ha desarrollado una voz completamente propia, íntima y profundamente ligada a la naturaleza.
Su formación artística es internacional. Estudió en París, en la Slade School of Fine Art en Londres y en la Escola de Llotja en Barcelona, donde se especializó en grabado. En 1981 regresó a México y ese mismo año realizó su primera exposición individual en la Galería Miró de Monterrey, marcando el inicio de una trayectoria constante y sólida.
A lo largo de su carrera ha participado en importantes exposiciones colectivas e individuales dentro y fuera de México. Destacan su participación en “Women in Mexico” en la National Academy of Design de Nueva York (1990), ARCO Madrid, Art Chicago y el Katonah Museum of Art, entre otras. En 1993 el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) le dedicó una retrospectiva, reconociendo su aportación al arte mexicano contemporáneo.
Su obra ha evolucionado desde composiciones tempranas de carácter simbólico y orgánico hacia bodegones de una riqueza sensorial excepcional, donde frutas, flores y elementos naturales adquieren una presencia casi viva. Trabaja principalmente con óleo y encáustica sobre lienzo o tabla, utilizando una técnica depurada y una paleta cálida que ha hecho de su estilo algo inconfundible.
En su vida personal y artística, Sylvia Ordóñez estuvo unida al pintor Arturo Marty, con quien formó una de las parejas creativas más singulares de la escena artística de Nuevo León. Ambos desarrollaron sus carreras durante más de cuatro décadas y compartieron no sólo una vida en común, sino también un entorno de trabajo dedicado enteramente a la creación. Sin embargo, su relación artística se caracterizó por la independencia de sus respectivos lenguajes: aunque compartían casa y estudios, cada uno trabajaba en un universo creativo profundamente personal. Así lo señaló el curador Guillermo Sepúlveda con motivo de la exposición-homenaje Vientos del Norte de 2019, destacando que Sylvia y Arturo “son dos voces independientes” y que, aun viviendo y trabajando bajo el mismo techo, sus mundos artísticos permanecían deliberadamente separados.
Esta convivencia entre dos artistas de fuerte personalidad contribuyó a crear un diálogo silencioso entre sus respectivas obras, en el que podían compartir ideas y experiencias sin perder la singularidad de sus búsquedas. La exposición Vientos del Norte, organizada por CONARTE en la Pinacoteca de Nuevo León en 2019, reunió por primera vez sus obras en una misma exposición y reconoció conjuntamente la trayectoria de ambos como figuras fundamentales del arte de Nuevo León.
Hoy, Sylvia Ordóñez es una figura esencial del arte mexicano contemporáneo: su obra forma parte de importantes colecciones públicas y privadas, y continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas y coleccionistas.